Testimonios vivos

Testimonios vivos 
(Clase para el domingo 14 de abril del 2019)



Pasaje: Salmo 19
Objetivo: Que los niños sepan que, así como el sol, el cielo, las estrellas y todo lo que existe, son testimonios vivos de que Dios es real y verdadero, de la misma forma sus vidas pueden ser ese mismo testimonio del poder de Dios. Solo a través de su palabra y de amar sus mandamientos es que podremos lograrlo.


Vamos a dividir este capítulo en tres partes, la primera del versículo 1 al 6 y la segunda del versículo 7 al 11 y la tercera del 12 al 14.

Para introducir nuestra clase podemos llevar la imagen de un paisaje. Pregúntale a los niños cuál es su paisaje favorito: puede ser un atardecer, o un día despejado y soleado o a lo mejor una noche estrellada con la luna muy redonda. Bueno, pues cada uno de los elementos que componen esos increíbles paisajes que podemos disfrutar diariamente son mensajes claros y contundentes de que Dios existe.

Versículos 1-6

Es maravillosos poder mirar al cielo y descubrir un sinfín de elementos que lo componen. Con tan solo mirar al sol y conocer un poco de él podemos sorprendernos, vamos a ver algunos datos de él:

  • La masa del Sol es de aproximadamente 1,989,000,000,000,000,000,000,000,000,000 kilogramos.
  • ¡El Sol contiene el 98,8% de la masa total del Sistema Solar! El otro 0,2% en su mayor parte corresponde a Júpiter. 
  • Si viajáramos en un avión de pasajeros a su velocidad normal (Alrededor de 644 kilómetros por hora) yendo de la Tierra al Sol, necesitaríamos 20 años en llegar a nuestro destino. 
  • Si el Sol fuera más brillante, sería más caliente y hubiera quemado su combustible de hidrógeno hace miles de millones de años atrás. 
  • A pesar de que se considera a nuestro Sol como una estrella mediana, aun así, es más brillante que el 85% de las estrellas de la galaxia.

Sólo alguien muy poderoso, grande y fuerte podría formar un astro tan grande como es el sol. No hay nadie en esta tierra capaz de crear todo lo que existe en la naturaleza, ese es Dios. Y cuando vemos su creación entonces podemos darnos cuenta que ella misma es como una mensajera que nos dice a todos los que la contemplamos que Dios es verdadero y real y que es muy muy grande y fuerte, el único que pudo haber creado cosas tan extraordinarias. Sin duda, nadie puede decir que Dios no existe, después de admirar la creación. 

Versículos 7-11

Por si fuera esto poco, tenemos un libro extraordinario que nos confirma lo que la naturaleza y los cielos nos han dicho: ¡Dios es verdadero! Y este libro es la palabra de Dios, nuestra Biblia, aquella a la que todos podemos tener acceso. En ella encontramos palabras que dan vida y dan testimonio de que el Señor es real. 
Pero no solo eso, en ella también encontramos que Dios está interesado en cada uno de nosotros. Su palabra fue escrita, entre otras cosas, para mostrarnos el camino por el cual nosotros debemos andar. Él ha dejado este libro como un regalo para cada uno de nosotros para alegrar nuestro corazón, para darnos sabiduría y luz.

Analicemos cada uno de los versículos de esta segunda parte y hagamos ver a los pequeños cómo Dios quiere que leamos su palabra porque solo a través de ella podremos conocer a aquel que creo él sol, la luna y las estrellas y solo a través de ella podremos encontrar las instrucciones que necesitamos para vivir una vida que agrade al Señor. Una vida plena consiste en amar a Dios y obedecer si mandatos, eso producirá en nosotros una alegría que no depende de lo que suceda alrededor de nosotros, sino que está firme y permanece.

Versículos 12-14

En estos versículos encontramos cuál debe ser nuestra respuesta ante este Dios grande y maravilloso y su palabra: necesitamos reconocer que somos pecadores. Dios es un Dios santo y perfecto, y sin dudas nosotros hemos hecho cosas malas, hemos pecado. ¿Qué debemos hacer? Pedirle perdón a Dios, él está dispuesto siempre a perdonarnos y a regalarnos un corazón limpio. Necesitamos entender que el Señor nos ama y por eso quiere que reconozcamos nuestras fallas para que así él pueda limpiarnos y hacernos nuevas criaturas. ¿Recuerdas en qué consiste el evangelio? En que Dios envió a su hijo Jesús a este mundo para pagar en la cruz el precio de nuestros pecados, él murió pero resucitó al tercer día y hoy vive y es sólo a través de él que podemos acercarnos a Dios. Hoy es una excelente oportunidad para pedirle que nos limpie con sus sangre y nos regale una nueva vida.

Que el deseo más grande de nuestro corazón sea agradar a Dios, que nuestras vidas, así como las estrellas, el sol y todo lo que existe, sean un testimonio vivo de que Dios es real.

Versículo a memorizar:

“Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis pensamientos, oh Señor, roca mía y redentor mío.”

Salmo 19:14 NVI

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