¿Qué debo hacer cuando estoy triste?
¿Qué debo hacer cuando estoy triste?
(Clase para el domingo 15 de septiembre del 2019)
Tema: ¿Qué debo hacer cuando estoy triste?
Pasaje: Salmo 42 y 43
Objetivo: Que los niños sepan cómo pueden tener un corazón alegre y gozoso a pesar de la tristeza que puedan generarles las circunstancias a su alrededor.
Como maestro, toma un tiempo para pensar qué cosas pueden entristecer o frustrar a tus alumnos de acuerdo a su edad. Piensa en aquellas situaciones específicas que ponen triste a un niño. Por ejemplo, a aquellos que tienen dos años les entristece o les frustra que no les presten juguetes los demás mientras que un niño de once años puede sentirse triste por el rechazo de sus compañeros, en fin, cada alumno tiene sus batallas y es importante que nosotros como maestros reconozcamos cuáles son estas áreas para así poder hablarles de acuerdo a su edad.
Estos dos salmos fueron escritos por una persona que se encontraba muy triste y abatido. A través de estos dos capítulos vamos a aprender cinco puntos importantes que nos ayudarán a tener la perspectiva correcta y así mantener un corazón alegre a pesar de las circunstancias.
Al iniciar la clase toma un tiempo para preguntarles si alguna vez se han sentido triste, preocupados o frustrados, pregúntales si alguien quiere compartir alguna experiencia en particular. La realidad es que todos en algún momento nos hemos sentido así, y sin duda seguirán habiendo momentos en que nos sentiremos tristes o frustrados. Esto es totalmente normal, porque siempre hay momentos o situaciones en que las cosas no salen como nosotros esperamos. El escritor de estos salmos se sentía así, triste, incluso una y otra vez se pregunta a sí mismo (hablándole a su alma) por qué se sentía de esa forma.
Lee con tus alumnos estos dos capítulos en alguna versión sencilla para ellos y juntos mediten en cómo se sentía el escritor y cómo ellos pueden sentirse identificados con él. A pesar de estos momentos en los que nos sentimos mal, Dios quiere que nos alegremos en él y echemos todas nuestra cargas sobre él. Compárteles del gran amor y cuidado que el Señor tiene para con ellos, y anímalos a considerar cinco pasos que ellos pueden seguir cada que se sientan tristes. Así, todos los que hemos creído en Jesús podremos experimentar de su paz y su gozo a pesar de que las cosas no sucedan como nosotros esperamos.
- Espera en Dios. Esperar es difícil, pero no hay nada mejor que orar y pedirle a Él que nos ayude a ser pacientes.
- Pon tus ojos en Dios. Si pones tus ojos en lo que sucede alrededor seguramente te sentirás triste, preocupado y ansioso, pero si pones tus ojos en aquel que es bueno, amoroso y Perfecto podrás experimentar de su paz.
- Confía en que Dios tiene planes buenos para ti. ¡No lo dudes! El Señor tiene cuidado de ti, nunca va a dejarte y va a cumplir sus propósitos en tu vida. Todo lo que él tiene para ti es para tu bien.
- Deja de alimentarte con tus sentimientos. No dejes que te ganen tus emociones ni te dejes llevar por ellos. Hacer berrinches, encerrarte en tu cuarto, etc es estar controlado por ti mismo y lo que Dios quiere es que él controle tu vida. Detente y pídele al Señor que te regale un espíritu apacible.
- Aliméntate de su palabra. Dios quiere que te despojes de todos estos sentimientos que te quitan La Paz, pero no solamente esto, sino que quiere revestirte, es decir quitarte lo malo y a cambio poner en ti un corazón que se parezca más a Jesús. ¿ Y cómo se logra esto? Leyendo su palabra continuamente, así nos llenaremos más de él y viviremos una vida alegre y plena en Dios.
Versículo a memorizar:
“¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios!”
Salmos 42:11 NTV

Comentarios
Publicar un comentario