Ezequiel 4–6: “Dios nos llama a volver a Él”

 


“Dios nos llama a volver a Él”

Pasaje base: Ezequiel 4–6
Tema principal: El pecado nos aleja de Dios y trae consecuencias, pero Dios es paciente, nos advierte y nos llama a volver a Él.

Versículo clave

Dios es muy bueno, y tiene mucha paciencia, y soporta todo lo malo que ustedes hacen. Pero no vayan a pensar que lo que hacen no tiene importancia. Dios los trata con bondad, para que se arrepientan de su maldad.
Romanos 2:4 TLA

Para los pequeños:

Dios los trata con bondad, para que se arrepientan de su maldad.
Romanos 2:4B TLA



Introducción: Las señales de advertencia

Muestra algunas señales conocidas: “Alto”, “Peligro”, “No tocar” o “Salida de emergencia”.

Pregunta:

  • ¿Para qué sirven estas señales?

  • ¿Son malas porque nos dicen que nos detengamos?

  • ¿Qué podría pasar si las ignoramos?

Una advertencia no siempre es una amenaza. Muchas veces es una muestra de amor. Si alguien nos avisa de un peligro, lo hace para protegernos. En Ezequiel 4–6, Dios dio advertencias muy serias a su pueblo porque se había alejado de Él. Dios quería que reconocieran su pecado y regresaran.


1. Ezequiel construye una representación de Jerusalén

Ezequiel 4:1-3

Dios le pidió a Ezequiel que dibujara la ciudad de Jerusalén sobre un adobe y colocara alrededor pequeñas representaciones de un ejército. Parecía una maqueta o una actuación sin palabras.

La ciudad quedaría rodeada porque el pueblo se había apartado de Dios y había rechazado repetidamente sus advertencias.

Para pequeños de 3 a 6 años

Ezequiel construyó una pequeña ciudad para mostrar un mensaje:

“El pueblo está en peligro porque se ha alejado de Dios”.

Dios les estaba avisando antes de que llegaran las consecuencias.

Es como cuando mamá te dice: “No corras cerca de las escaleras”. No lo dice porque quiera quitarte la diversión, sino porque te ama y quiere protegerte.

Aplicación:

  • Dios usa la Biblia para mostrarnos el camino correcto.

  • Debemos escuchar cuando Dios nos corrige.

  • También debemos escuchar las instrucciones de nuestros padres y maestros.

Para grandes de 7 a 11 años

La maqueta de Ezequiel era una representación profética. Dios estaba mostrando de manera visible lo que ocurriría en Jerusalén.

El pueblo conocía a Dios, pero decidió vivir como si sus mandamientos no importaran. Había recibido muchas oportunidades para cambiar, pero continuó desobedeciendo.

Aplicación:

No debemos ignorar las advertencias de Dios pensando:

  • “No pasa nada”.

  • “Todos lo hacen”.

  • “Después voy a cambiar”.

  • “Si nadie me ve, no es pecado”.

Dios ve lo que hacemos y también conoce lo que sucede en nuestro corazón.

¿Cómo reaccionas cuando la Biblia o un adulto responsable te muestra que hiciste algo incorrecto?


2. Ezequiel muestra cuánto tiempo había soportado Dios el pecado

Ezequiel 4:4-8

Ezequiel debía acostarse primero sobre un lado y después sobre el otro. Cada día representaba un periodo relacionado con la desobediencia de Israel y Judá.

Esta representación mostraba que el pecado del pueblo no había comenzado el día anterior. Durante mucho tiempo Dios les había hablado, corregido y llamado a regresar.

Romanos 2:4 enseña que la bondad y la paciencia de Dios deben llevarnos al arrepentimiento.

¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

ROMANOS 2:4

Para pequeños de 3 a 6 años

Dios fue muy paciente con su pueblo. Les dio muchas oportunidades para escuchar y obedecer.

Quizá tus padres te piden varias veces que guardes tus juguetes, pero tú sigues jugando y finges que no escuchas. La paciencia de esa persona no significa que puedas desobedecer para siempre.

Aplicación:

Cuando sabemos que hicimos algo malo debemos:

  1. Reconocerlo.

  2. Decir la verdad.

  3. Pedir perdón/arrepentirnos.

  4. Cambiar nuestra conducta.

Para grandes de 7 a 11 años

La paciencia de Dios no significa que el pecado no importe. Significa que Dios nos está dando tiempo para arrepentirnos.

Podemos abusar de esa paciencia cuando pensamos:

  • “Dios me perdona, así que puedo seguir haciéndolo”.

  • “Ya pediré perdón después”.

  • “Todavía soy pequeño; no importa lo que haga”.

El verdadero arrepentimiento no consiste solamente en sentir tristeza porque fuimos descubiertos. Es reconocer que pecamos contra Dios y decidir volvernos a Él.

¿Hay alguna corrección que Dios te ha mostrado y que sigues ignorando?


3. El pan y el agua muestran las consecuencias del pecado

Ezequiel 4:9-17

Dios le indicó a Ezequiel que comiera pequeñas porciones de pan y bebiera poca agua. Esto representaba la escasez que habría durante el sitio de Jerusalén.

El propósito no es concentrarnos en los detalles desagradables, sino comprender que las decisiones del pueblo tendrían consecuencias reales.

Para pequeños de 3 a 6 años

Ezequiel comió poquito pan y tomó poca agua para mostrar que vendrían días difíciles.

El pueblo había pensado que podía desobedecer sin que ocurriera nada, pero sus decisiones producirían consecuencias.

Si rompes intencionalmente un juguete, después no podrás usarlo. Aunque te perdonen, la consecuencia puede permanecer.

Aplicación: Antes de hacer algo podemos preguntarnos:

  • ¿Esto agrada a Dios?

  • ¿Puede lastimarme o lastimar a alguien?

  • ¿Estoy obedeciendo a Dios o a mis papás?

Para grandes de 7 a 11 años

El pecado nunca es un juego. Puede afectar:

  • Nuestra relación con Dios.

  • La confianza de nuestros padres.

  • Nuestras amistades.

  • La seguridad de otras personas.

  • Nuestra manera de pensar.

Dios puede perdonarnos completamente, pero algunas decisiones todavía dejan consecuencias. Por eso no debemos esperar hasta que algo doloroso ocurra para buscarlo.


4. El cabello dividido anuncia lo que sucedería

Ezequiel 5:1-4

Dios pidió a Ezequiel que cortara su cabello y lo dividiera en tres partes. Cada parte representaba una consecuencia diferente para el pueblo: sufrimiento dentro de la ciudad, guerra y dispersión entre otras naciones.

Ezequiel también debía guardar unos pocos cabellos. Estos representaban un pequeño grupo que sería preservado.

Para pequeños de 3 a 6 años

Ezequiel peinó su cabello en tres grupos para mostrar que el pueblo sería separado y tendría que abandonar su ciudad.

Sin embargo, guardó una pequeña parte. Esto mostraba que Dios no había olvidado por completo a su pueblo.

Aunque hayamos hecho algo malo, nunca debemos escondernos de Dios. Podemos acercarnos, decirle la verdad y pedir su perdón.

Para grandes de 7 a 11 años

La división del cabello mostraba que el juicio anunciado por Dios era seguro. Pero la pequeña parte guardada mostraba también la gracia de Dios.

Dios preservaría un remanente: personas que continuarían siendo parte de sus planes. Su disciplina no significaba que hubiera olvidado sus promesas.

Cuando Dios nos corrige, su propósito no es avergonzarnos o hacernos sentir mal. Quiere que reconozcamos nuestro pecado, regresemos y aprendamos a vivir de una manera diferente.


5. Israel olvidó su misión de mostrar a Dios

Ezequiel 5:5-17

Dios había colocado a Israel en medio de otras naciones. Su pueblo debía mostrar cómo era el verdadero Dios y vivir de una manera diferente. Sin embargo, en lugar de ser luz, imitó el pecado de los pueblos que lo rodeaban.

Para pequeños de 3 a 6 años

El pueblo de Dios debía ayudar a otros a conocerlo, pero comenzó a hacer las mismas cosas malas que hacían los demás.

Podemos mostrar el amor de Dios cuando:

  • Decimos la verdad.

  • Compartimos.

  • Ayudamos al que está solo.

  • Obedecemos.

  • Pedimos perdón.

  • Tratamos a otros con amor.

Para grandes de 7 a 11 años

Pertenecer al pueblo de Dios es un privilegio y también una responsabilidad. Dios quiere que nuestra vida muestre que lo conocemos.

No debemos copiar una mala conducta solo porque nuestros amigos, compañeros o personas de internet la consideran normal.

  • ¿Tus palabras muestran que conoces a Jesús?

  • ¿Cómo tratas al compañero que otros rechazan?

  • ¿Eres la misma persona en la iglesia, la escuela, tu casa y cuando usas internet?

  • ¿Estás siendo luz o simplemente estás copiando a los demás?


6. Dios confronta los ídolos de su pueblo

Ezequiel 6:1-7

El pueblo había construido altares para adorar ídolos. Confiaba en cosas fabricadas por personas en lugar de confiar en el Dios verdadero. Dios anunció que destruiría esos lugares.

Un ídolo es cualquier cosa que ocupa en nuestra vida el lugar que solamente le corresponde a Dios.

Para pequeños de 3 a 6 años

Un ídolo es algo que amamos, seguimos o consideramos más importante que Dios.

Puedes disfrutar tus juguetes, caricaturas y juegos, pero ninguno de ellos debe ocupar el primer lugar.

Para grandes de 7 a 11 años

Probablemente no tengamos estatuas a las que llevemos ofrendas, pero podemos convertir otras cosas en ídolos:

  • Los videojuegos.

  • Un teléfono.

  • La popularidad.

  • Las calificaciones.

  • Un deporte.

  • Una amistad.

  • La apariencia.

  • La opinión de otras personas.

  • Tener siempre la razón.

Estas cosas no necesariamente son malas. Se convierten en ídolos cuando controlan nuestro corazón, determinan nuestro valor o reciben el amor y la obediencia que corresponden a Dios.

¿Qué cosa te enoja demasiado cuando te la quitan? Eso puede ayudarte a descubrir qué está intentando ocupar el primer lugar.


7. Dios preserva un remanente

Ezequiel 6:8-10

En medio del juicio, Dios prometió que algunas personas sobrevivirían y recordarían que se habían alejado de Él. Reconocerían su pecado y comprenderían que las advertencias de Dios eran verdaderas.

Para pequeños de 3 a 6 años

Dios no se olvidó de todos. Guardó a algunas personas y les dio la oportunidad de recordar su Palabra.

Esto nos enseña que Dios es justo, pero también misericordioso.

Para grandes de 7 a 11 años

El remanente muestra la gracia de Dios. El pueblo no podía decir: “Merecemos ser rescatados porque somos muy buenos”. Su esperanza dependía de la misericordia y las promesas de Dios.

Daniel y sus amigos son ejemplos de jóvenes que vivieron lejos de Jerusalén, pero decidieron permanecer fieles a Dios.

Aunque muchas personas a nuestro alrededor no obedezcan a Dios, nosotros podemos decidir permanecer fieles.


8. “Sabrán que yo soy el Señor”

Ezequiel 6:11-14

En estos capítulos se repite una verdad: al cumplirse las palabras de Dios, el pueblo sabría que Él era verdaderamente el Señor.

Dios no hace advertencias vacías. Su Palabra es verdadera y Él siempre cumple lo que dice.

Para pequeños de 3 a 6 años

Dios quería que todos supieran:

“Yo soy el verdadero Dios. Escuchen mi Palabra y regresen a mí”.

Para grandes de 7 a 11 años

Dios no es solamente alguien a quien recordamos los domingos. Él es el Señor y tiene autoridad sobre toda nuestra vida.

Debe dirigir:

  • Lo que pensamos.

  • Lo que decimos.

  • Lo que vemos.

  • La manera en que usamos nuestro tiempo.

  • La forma en que tratamos a los demás.

  • Las decisiones que tomamos cuando nadie nos observa.


Evangelio

Los mensajes representados por Ezequiel anunciaban que el pecado sería juzgado. Esto nos recuerda una verdad que también se aplica a nosotros: todos hemos pecado.

Pecamos cuando mentimos, desobedecemos, somos egoístas, lastimamos a otros o ponemos algo por encima de Dios. No podemos borrar nuestro pecado haciendo suficientes cosas buenas.

Pero Dios hizo algo maravilloso.

Jesús, el Hijo de Dios, vino a buscarnos. Él nunca pecó, pero murió en la cruz y recibió el castigo que nosotros merecíamos. Después resucitó, demostrando que venció al pecado y a la muerte.

Juan 3:16 enseña que Dios amó al mundo y entregó a su Hijo para que todo aquel que crea en Él tenga vida eterna.

Todos hacemos cosas malas y necesitamos que Dios nos perdone. Jesús nos ama. Él murió en la cruz y resucitó para salvarnos. Podemos confiar en Él, pedirle perdón y seguirlo.

El juicio de Dios nos muestra que no podemos salvarnos a nosotros mismos. La cruz nos muestra que Dios es justo y amoroso:

  • Es justo porque no ignora el pecado.

  • Es amoroso porque Jesús ocupó voluntariamente el lugar del pecador.

  • Ofrece perdón como un regalo, no como un premio que podamos ganar.

  • Llama a cada persona a arrepentirse y confiar en Cristo.

Tal vez hoy Dios te mostró que has pecado o que algo está ocupando su lugar en tu corazón. No necesitas esconderte ni inventar excusas. Dios ya conoce todo lo que has hecho, incluso pensado y aun así te llama a acercarte. Puedes reconocer tu pecado, confiar en que Jesús murió y resucitó por ti, recibir su perdón y comenzar a seguirlo.
Repetir una oración no salva automáticamente. Somos salvos cuando confiamos verdaderamente en Jesús. Si tienes preguntas o deseas confiar en Él, puedes hablar con tu maestro al terminar la clase.

Preguntas de repaso

Pequeños de 3 a 6 años

  1. ¿A quién usó Dios para dar un mensaje? A Ezequiel.

  2. ¿Por qué estaba en peligro el pueblo? Porque se había alejado de Dios.

  3. ¿Qué es arrepentirse? Dejar el camino equivocado y volver a Dios.

  4. ¿Quién murió y resucitó para salvarnos? Jesús.

  5. ¿Quién debe ocupar el primer lugar? Dios.

Grandes de 7 a 11 años

  1. ¿Qué representaba la maqueta de Ezequiel?

  2. ¿Por qué la paciencia de Dios no significa que el pecado carezca de importancia?

  3. ¿Qué representaban las partes del cabello?

  4. ¿Cuál era la misión que Israel había abandonado?

  5. ¿Qué cosas pueden convertirse en ídolos actualmente?

  6. ¿Qué nos enseña el remanente acerca de la gracia de Dios?

  7. ¿Cómo se encuentran la justicia y el amor de Dios en la cruz?

  8. ¿Cuál es la diferencia entre arrepentirse y solamente lamentar una consecuencia?




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