Ezequiel 1–3: “La Palabra dulce que debemos compartir”

 


“La Palabra dulce que debemos compartir”

Pasaje base: Ezequiel 1–3
Tema principal: Dios muestra su gloria, habla por medio de su Palabra y llama a sus hijos a escucharla, obedecerla y compartirla.
Enfoque evangelístico: Jesús vino a rescatarnos del pecado y nos reconcilia con Dios. Quienes reciben su salvación pueden compartir con otros las buenas noticias.

Versículo clave

Me dijo: «Hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te diré, y pon mucha atención.

Ezequiel 3:10 (RVR1995)


Ezequiel 1–3

1. Dios se revela en un momento difícil

Ezequiel 1:1-3

Ezequiel estaba lejos de su tierra, viviendo entre personas cautivas. Seguramente tenía preguntas, tristeza y temor. Sin embargo, Dios no se había olvidado de él.

Dios está presente aun cuando estamos pasando por cambios, problemas o momentos que no entendemos.

Aplicaciones:

  • Cuando llego a una escuela nueva.

  • Cuando alguien de mi familia está enfermo.

  • Cuando siento miedo o soledad.

  • Cuando las cosas no salen como yo esperaba.

Dios puede hablarnos por medio de la Biblia y recordarnos que sigue con nosotros.


2. Ezequiel contempla la gloria de Dios

Ezequiel 1:4-28

Ezequiel vio una visión impresionante: seres vivientes, ruedas, luces y un trono. No es necesario que los niños comprendan cada símbolo. La enseñanza central es que Dios reina sobre todo.

El trono sobre los seres vivientes mostraba que nada estaba por encima de Él. Dios es más grande y poderoso que cualquier cosa creada, cualquier cosa en el cielo que no podemos imaginar y cualquier problema que podemos tener.

Dios es glorioso, poderoso y soberano. Aunque nosotros no entendamos todo, Él sigue gobernando.

Aplicación: Mis problemas pueden parecer grandes, pero nunca son más grandes que Dios.


3. Dios levanta y llama a Ezequiel

Ezequiel 2:1-7

Cuando Ezequiel vio la gloria de Dios, cayó rostro en tierra. Entonces Dios le habló y lo levantó para darle una misión.

Dios lo enviaría a hablar con un pueblo rebelde. Algunas personas escucharían y otras no, pero Ezequiel debía obedecer.

Dios nos levanta y nos ayuda a hacer lo correcto, aunque otras personas no quieran obedecerlo.

Aplicaciones:

  • Decir la verdad aunque otros estén mintiendo.

  • No burlarme aunque mis amigos lo hagan.

  • Defender con respeto a alguien que está siendo rechazado.

  • Hablar de Jesús, aunque alguien aunque no le interese mucho escuchar acerca de Él.

Ezequiel no tenía que obligar a las personas a cambiar. Su responsabilidad era comunicar fielmente el mensaje de Dios. Dios es el que hace la obra, habla a los corazones y cambia vidas. Nosotros solo llevamos el mensaje de Dios a todas las personas.


4. Ezequiel come el rollo

Ezequiel 2:8–3:3

Dios le entregó un rollo con un mensaje y le pidió que lo comiera. Esto ocurrió dentro de la visión y representaba algo importante: antes de comunicar la Palabra, Ezequiel tenía que recibirla personalmente.

El rollo fue dulce como la miel porque la Palabra de Dios es buena, aunque a veces nos corrija o nos muestre algo que debemos cambiar.

La Palabra de Dios es dulce porque es buena y nos ayuda.

No basta con escuchar historias bíblicas; debemos guardar la Palabra y permitir que transforme nuestra manera de vivir. No podemos compartir lo que no tenemos. No podemos enseñar lo que no conocemos.

Antes de decirle a otra persona que obedezca, debo preguntarme: “¿Yo estoy obedeciendo?”.


5. Dios le da valentía

Ezequiel 3:4-9

Dios sabía que muchas personas serían tercas y no escucharían. Por eso prometió fortalecer a Ezequiel.

La “frente dura como diamante” no significa que Ezequiel debía ser grosero, insensible o peleonero. Significa que Dios le daría firmeza para no rendirse.

La valentía bíblica no es gritar más fuerte, ser orgulloso por saber la verdad y lo que es correcto, ser orgulloso porque yo si me porto bien, no; es permanecer fieles a Dios, es depender de Dios, mi fuerza, mi valor vienen de Dios, no de mi; sí algo bueno hay en mi, viene de Dios.

Puedo pedirle a Dios valor para obedecer cuando siento miedo o presión de otras personas. Cuando me da pena compartir el evangelio a las demás personas.


6. Primero escuchar, después hablar

Ezequiel 3:10-15

Dios le dijo a Ezequiel que recibiera sus palabras en el corazón y las escuchara con atención. Después podría comunicarlas.

Para hablar correctamente de Dios, primero debemos conocer lo que dice la Biblia.

Aplicaciones:

  • Escuchar atentamente las clases de Club Semilla, no distraernos o jugar, tal vez tú ya conoces mucho sobre la Biblia pero hoy puede ser la primera vez que un niño escucha de Jesús, que por andar jugando y distrayendo la clase; alguien no pueda escuchar el mensaje mas importante de su vida.

  • Leer la Biblia solo o con ayuda de la familia.

  • Preguntar cuando no entiendo, a algún familiar o a un maestro de Club Semilla.

  • Pensar cómo puedo poner en práctica lo aprendido, obedecer, y ser ejemplo con mis acciones antes de mis palabras.


7. Dios lo coloca como atalaya

Ezequiel 3:16-21

Un atalaya o centinela se colocaba en un lugar alto para observar. Si veía un peligro, debía advertir a la ciudad.

Ezequiel sería como un atalaya espiritual: debía advertir al pueblo que se alejara del pecado y regresara a Dios.

Jesús es el Salvador y el Espíritu Santo es quien convence los corazones. Nuestra responsabilidad es amar, decir la verdad y compartir el evangelio.


8. Hablar en el tiempo de Dios

Ezequiel 3:22-27

Dios también le enseñó a Ezequiel que existía un momento para guardar silencio y otro para hablar.

No debemos hablar impulsivamente. Necesitamos escuchar a Dios, conocer su Palabra y aprender cuándo y cómo decir la verdad.

Aplicaciones:

  • La clase en Club semilla es el lugar para guardar silencio, escuchar, y guardar la Palabra en nuestro corazón y entenderla con nuestra mente.

  • No corregir a los demás con burlas o enojo.

  • No usar la Biblia para atacar a alguien.

  • Pedir sabiduría antes de hablar.

  • Buscar la ayuda de un adulto cuando una situación es seria.


Clase resumida para pequeños

“Ezequiel estaba lejos de su hogar. Tal vez se sentía triste y confundido, pero Dios no se había olvidado de él.

Un día, Dios le mostró una visión maravillosa. Ezequiel vio a cuatro seres vivientes impresionantes y el trono celestial. La visión enseñaba que Dios es el Rey y gobierna sobre todo.

Ezequiel cayó al suelo porque la gloria de Dios era impresionante. Entonces Dios le habló y lo levantó.

Dios le dijo:

—Ezequiel, tengo un mensaje para mi pueblo. Algunas personas no querrán escuchar, pero tú debes obedecerme.

Después, Dios le mostró un rollo con palabras escritas y le pidió que lo comiera. Cuando Ezequiel lo probó, era dulce como la miel.

Eso quería decir que Ezequiel debía guardar las palabras de Dios dentro de su corazón antes de compartirlas con los demás.

Luego, Dios le dijo que sería como un centinela. Un centinela mira desde lo alto y avisa cuando existe algún peligro. Ezequiel debía decirle al pueblo que dejara su pecado y regresara a Dios.

Dios prometió darle valentía. Ezequiel no estaría solo. Dios lo ayudaría a escuchar, obedecer y comunicar su mensaje.”


Aplicación

Pregunta qué podrían hacer en cada caso:

  • Mamá me pide guardar mis juguetes.

  • Rompí algo y nadie me vio.

  • Un niño está solo durante el juego.

  • Mis amigos se están burlando de alguien.

  • Un amigo tiene miedo y está triste.

Respuesta que se busca: recordar la Palabra, obedecer, decir la verdad, ayudar y hablar con amor.


Enfoque evangelístico para todos

Dios nos hizo y nos ama, pero nosotros hemos desobedecido. A esa desobediencia la Biblia la llama pecado. No podemos arreglar nuestro corazón solamente intentando portarnos bien.

Por eso Dios envió a su Hijo Jesús. Jesús vivió sin pecado, murió por nuestros pecados y resucitó. Él puede perdonarnos, hacernos parte de su familia y darnos un corazón nuevo.

Podemos reconocer nuestro pecado, confiar en Jesús y pedirle que sea nuestro Salvador. Después podemos contarles a otros las buenas noticias: Jesús salva.


Repaso final

Haz las siguientes preguntas:

  1. ¿Dónde estaba Ezequiel cuando Dios lo llamó?

  2. ¿Qué demostraba el trono de la visión?

  3. ¿Por qué Ezequiel tuvo que comer el rollo?

  4. ¿Qué representa un centinela?

  5. ¿Quién puede salvar a las personas?

  6. ¿Qué significa tener una frente firme y un corazón sensible?

  7. ¿Qué debemos hacer antes de compartir la Palabra?

  8. ¿Cuál es nuestro versículo clave?



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ezequiel: Dios transforma nuestro corazón

Hechos 2:42 "Perseveraban en las oraciones"

Todo tiene su tiempo

Honrando a mamá