Ezequiel 19 y 20: “Dios es fiel: volvamos a Él”



“Dios es fiel: volvamos a Él”. 

Objetivo: que distingan pecado, consecuencias, arrepentimiento y gracia, y elijan una respuesta concreta para su semana.

Versículo para memorizar:

“Yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis estatutos, y guardad mis preceptos, y ponedlos por obra”.
— Ezequiel 20:19, RVR1960.


Desglose bíblico para el maestro.

PasajeExplicación del contenidoAplicación para los niños
19:1–4: la leona y el primer cachorroEs un lamento por los gobernantes de Judá. El cachorro representa a un rey que ejerce violencia y termina cautivo en Egipto.Tener fuerza, habilidades o autoridad implica responsabilidad. Podemos usarlas para cuidar a otros.
19:5–9: el segundo cachorroOtro gobernante sigue un camino destructivo y termina cautivo en Babilonia. El texto no menciona su nombre.Ver que otros hacen algo malo no lo convierte en una buena decisión.
19:10–14: la vidLa nación y su realeza se representan como una vid que pasó de la abundancia a la ruina y el destierro.Los regalos y oportunidades que recibimos deben despertar gratitud y responsabilidad.

Ezequiel 19 es una canción triste sobre una pérdida real. Al enseñarlo, muestra tristeza por el daño causado; evita convertir la captura de los leones en una aventura divertida.

PasajeExplicación del contenidoAplicación para los niños
20:1–4: los ancianos consultan a DiosDios confronta a los líderes que buscan una respuesta mientras persisten en la rebelión.Acercarnos a Dios incluye estar dispuestos a escuchar y cambiar.
20:5–9: EgiptoDios escogió a Israel y prometió rescatarlo. El pueblo conservó sus ídolos; Dios actuó por el honor de su nombre.Recordar lo que Dios ha hecho nos ayuda a confiar en Él.
20:10–17: primera generación del desiertoDios dio instrucciones y el día de reposo como señal de su relación con Israel. Hubo desobediencia, consecuencias y compasión.Escuchar una instrucción es el comienzo; necesitamos ponerla en práctica.
20:18–24: los hijosDios llamó a la siguiente generación a seguirlo, pero también se rebeló.Cada niño puede decidir hacer lo correcto, aunque otros elijan lo contrario.

Este repaso muestra tanto la persistencia de la rebelión como la paciencia de Dios. El día de reposo se presenta específicamente como una señal dada a Israel. 

PasajeExplicación del contenidoAplicación para los niños
20:25–26: consecuencias profundasEs un pasaje difícil. La NTV expresa el juicio como entregar al pueblo a prácticas destructivas que había elegido.Insistir en el mal puede llevarnos a hacer cada vez más daño.
20:27–29: la tierra prometidaAun después de recibir la tierra, el pueblo siguió adorando ídolos.Recibir algo bueno no cambia automáticamente nuestro corazón.
20:30–32: la generación presenteLos contemporáneos de Ezequiel continuaban en la idolatría y querían parecerse a otras naciones.“Todos lo hacen” no es una razón suficiente para hacerlo.
20:33–38: juicio y purificaciónDios anuncia que reunirá al pueblo, lo juzgará y separará a los rebeldes.Dios toma en serio el mal; necesitamos responder a su llamado.
20:39–44: restauraciónDios promete recibir la adoración de su pueblo restaurado. Ellos reconocerán su pecado y conocerán al Señor por su trato misericordioso.Podemos reconocer nuestras faltas y acudir a Dios con confianza.
20:45–49: el bosque del surEl fuego representa un juicio que alcanzará ampliamente a la región.Las advertencias de Dios merecen nuestra atención.

Para los pequeños de 3 a 6 años.

Cuenta la historia en cuatro escenas.

  • La corona y el león — Ezequiel 19:1–9.
    Muestra la corona: “Los reyes tenían una tarea importante: cuidar a su pueblo. Pero estos reyes hicieron daño. Ezequiel contó su historia usando la imagen de unos leones. Sus malas decisiones trajeron consecuencias muy tristes”.

  • La planta — Ezequiel 19:10–14.
    Muestra la planta: “El pueblo había recibido muchas cosas buenas. Ezequiel lo comparó con una planta grande que daba fruto. Después, aquella planta terminó seca y lejos de su lugar”.

    “¿Qué cosas buenas podemos agradecer a Dios?”
    Cuidar todo lo que tenemos, agradecer la comida y compartir.

  • Dios habla y el pueblo no escucha — Ezequiel 20:5–24.
    Abre la Biblia: “Dios había ayudado a su pueblo y le había enseñado cómo vivir. Muchas veces ellos prefirieron hacer lo que querían”.

    “A veces también sabemos qué debemos hacer, pero no queremos hacerlo (esto es pecado). Podemos pedir a Dios ayuda para obedecer, si nos cuesta mucho trabajo”.

  • Dios llama a volver — Ezequiel 20:39–44.
    Muestra un corazón: “Dios no olvidó sus promesas. Anunció que su pueblo volvería a conocerlo y adorarlo. Cuando hacemos algo malo, podemos reconocerlo y acudir a Él”. Decir la verdad, pedir perdón y ayudar a reparar el daño.

Explica el evangelio.

“Todos hemos pecado: hemos hecho cosas que Dios dice que están mal. Necesitamos su perdón. Dios nos ama y envió a Jesús. Jesús murió por nuestros pecados y resucitó. Podemos confiar en Él para que nos salve. Él también nos ayuda a aprender a vivir de una manera que agrada a Dios”.

La muerte y resurrección de Jesús son el centro del evangelio; la salvación es un regalo de gracia que recibimos por la fe. Obedecemos como respuesta a ese regalo.


Para los grandes de 7 a 11 años.

Estudien las imágenes del capítulo 19

Lean 19:1–4, 8–9 y 10–14.

Pide que identifiquen:

  • Los animales y la planta utilizados.
  • A quiénes representan.
  • Qué cambió entre el comienzo y el final.
  • Quiénes resultaron afectados por las malas decisiones.

Aplicación: “Tus decisiones pueden afectar a todo un equipo. Esta semana puedes usar tu influencia para incluir, ayudar y tratar con justicia”.

Para comprender la enseñanza basta reconocer que el segundo rey representa a otro gobernante de Judá.

Recorran la historia del capítulo 20

Coloca cuatro tarjetas: Egipto → desierto, padres → desierto, hijos → tierra prometida.

Asigna los pasajes 20:5–9; 10–17; 18–24; 27–29. Para los de 7–8 años, el maestro puede leer y acompañar las respuestas.

En cada estación contesten:

  1. ¿Qué hizo o dio Dios?
  2. ¿Cómo respondió el pueblo?
  3. ¿Qué nos enseña esto sobre Dios y sobre el corazón humano?

Después lean 20:30–32 y conversen sobre la presión de grupo.

Ejemplo: “Un grupo comienza a burlarse de un compañero. Tú sabes que lo lastima, pero temes quedarte fuera”.

Preguntas: “¿Qué puedes hacer? ¿Cómo puedes buscar ayuda sin sumarte a la burla?”

Conversen: “¿Qué ocupa el primer lugar?” 

Explica que los ídolos del pasaje eran objetos que el pueblo adoraba en lugar de Dios.

Como aplicación, pregunta: “¿Puede algo que disfrutamos llegar a ser mas importante que Dios, que cosa le dedicas mas tiempo que a las cosas de Dios, puede llegar esto a convertirse en un idolo?”

Usa ejemplos:

  • Mentir para seguir jugando.
  • Hacer daño para ganar.
  • Aceptar una burla para recibir aprobación.
  • Negarse a compartir porque queremos tenerlo todo.

Un juego o un objeto no se convierte automáticamente en un ídolo por gustarnos mucho. La pregunta es qué lugar ocupa y qué estamos dispuestos a hacer por él.

Juicio, arrepentimiento y esperanza.

Lean 20:37–38 y 40–44; resume 45–49.

Explica estas palabras:

  • Juicio: Dios confronta y juzga el mal con justicia.
  • Arrepentimiento: reconocer el pecado y cambiar de dirección hacia Dios.
  • Gracia: recibir de Dios un favor que no hemos ganado.
  • Fidelidad: Dios cumple su palabra y actúa conforme a quien es.

Aclara también: el perdón no siempre elimina las consecuencias. Y una enfermedad, accidente o dificultad no debe atribuirse automáticamente a un pecado personal.

Conecta con Jesús.

“Estos capítulos muestran que el problema es profundo: podemos recibir instrucciones y seguir escogiendo el mal. Necesitamos que Dios nos rescate. El Nuevo Testamento anuncia que Jesús murió por nuestros pecados y resucitó. La salvación se recibe por gracia, mediante la fe; después aprendemos a vivir haciendo el bien”.

Textos de apoyo: 1 Corintios 15:3–4 y Efesios 2:8–10.

Invita a responder: “Puedes hablar con Dios con sinceridad, reconocer tu pecado y confiar en Jesús. Si tienes preguntas, puedes conversar conmigo al terminar”.

Comprueba lo aprendido con estas preguntas:

  • ¿Qué representaban los leones y la vid?
  • ¿Por qué “todos lo hacen” no justifica una decisión?
  • ¿Qué diferencia hay entre decir “perdón” y arrepentirse?
  • ¿Cómo nos salva Jesús?
  • ¿Qué vas a poner en práctica esta semana?




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