Ezequiel 16: "El Rey que no olvidó su promesa"
El Rey que no olvidó su promesa
Pasaje: Ezequiel 16
Idea central: Dios amó y cuidó a Jerusalén. Su pueblo olvidó al Señor y tomó decisiones que hicieron daño, pero Dios recordó su promesa y anunció restauración.
Por medio de Jesús podemos acercarnos a Dios, pedir perdón y aprender a vivir agradecidos.
Antes de entrar a la clase vamos a presentar una obra la cual presenta las cuatro partes del capítulo: amor, pecado, disciplina y restauración.
Aclaración para los maestros: Jerusalén es el nombre de una ciudad, pero en este capítulo representa al pueblo de Dios. La obra cuenta esa historia mediante personajes. No debemos enseñar que Dios promete devolver siempre las cosas materiales que alguien perdió: la promesa central del cierre es que Dios recuerda su pacto y ofrece perdón.
1. Conversación inicial sobre la obra
Deja que respondan primero lo que observaron, sin corregir cada detalle de inmediato.
- ¿Dónde estaba Jerusalén cuando apareció el Rey Bueno?
- ¿Qué hizo el Rey Bueno por ella?
- ¿Qué cosas recibió Jerusalén?
- ¿Qué ocurrió cuando escuchó al Rey Malo y a Orgullo, Riquezas y Ociosidad?
- ¿Cómo trató a la niña que necesitaba ayuda?
- Al final, ¿a quién acudió Jerusalén? ¿Qué hizo después al ver a la niña?
Puente hacia la Biblia: «La obra nos ayudó a mirar una historia que Dios le contó al profeta Ezequiel. Ahora vamos a descubrir qué nos enseña cada escena acerca del corazón de Dios y del nuestro».
2. Desarrollo del cápitulo
| Escena de la obra | Ezequiel 16 | Explicación para el maestro |
|---|---|---|
| Amor: el Rey Bueno ve, levanta, viste y honra a Jerusalén. | vv. 1–14 | Dios recuerda que cuidó a su pueblo cuando este nada podía ofrecerle. Le dio vida, hizo un pacto con él y lo llenó de bienes. Su valor y su hermosura provenían del cuidado de Dios. |
| Pecado: Jerusalén se llena de orgullo, olvida al rey, entrega sus regalos y desatiende a la niña. | vv. 15–34 | El pueblo se atribuyó a sí mismo lo que había recibido de Dios. Usó sus dones para seguir ídolos y dejó de recordar al Señor. El problema comenzó en un corazón que siempre quería más. |
| Disciplina: las cosas en las que Jerusalén confió terminan fallándole. | vv. 35–52 | Sus decisiones tuvieron consecuencias. Dios denuncia el mal y llama al pueblo a reconocerlo. El versículo 49 señala de forma especial el orgullo, la abundancia sin gratitud y la falta de ayuda a quienes la necesitaban. |
| Restauración: el Rey Bueno vuelve a acercarse; Jerusalén reconoce lo que hizo y mira a la niña. | vv. 53–63 | Dios anuncia que recordará su pacto. Su misericordia lleva al pueblo a reconocer su pecado con humildad. La obra termina mostrando que recibir misericordia también debe movernos a tratar con misericordia a otros. |
Para leer con los niños, selecciona versículos apropiados para su edad, TLA puede ser una buena versión para leer:
- Ezequiel 16:6 (merecía una oportunidad)
- 16:13–14 (los regalos procedían de Dios)
- 16:22b (olvidaron cómo habían sido cuidados)*
- 16:49 (no ayudaron al necesitado)
- 16:60–62 (Dios recuerda su pacto)
- El resto del capítulo puede explicarse con las palabras de la tabla.
Preguntas que aclaran los símbolos de la obra
- ¿Quién es Jerusalén? El pueblo al que Dios le habla por medio de Ezequiel; no se trata solamente de una persona.
- ¿Quién es el Rey Bueno? En la obra representa a Dios, quien amó, cuidó y llamó a su pueblo.
- ¿Qué representa el Rey Malo? Las falsas seguridades y los caminos que apartaron al pueblo de Dios. El pecado.
- ¿Por qué aparecen Orgullo, Riquezas y Ociosidad? Para mostrar cómo Jerusalén se olvidó de Dios y dejó de mirar a quienes necesitaban ayuda. Tener cosas o descansar no es malo; el problema es ponerlas por encima de Dios.
- ¿Por qué aparece la niña al final? Para preguntarnos: «Si Dios me ha mostrado misericordia, ¿Cómo voy a tratar yo a alguien que necesita ayuda?»
3. Clase para pequeños: 3 a 6 años
Relato guiado con cuatro imágenes u objetos
Dios cuida — Ezequiel 16:1–14.
«En la obra, Jerusalén estaba sola. El Rey Bueno la vio y la ayudó. Dios quería que su pueblo recordara cuánto lo había cuidado».
Pregunta: «¿Qué hizo el rey cuando la vio?»Jerusalén olvida — Ezequiel 16:15–34.
«Jerusalén comenzó a pensar solo en sus regalos. Escuchó al orgullo, se olvidó del rey y tampoco ayudó a la niña».
Pregunta: «¿Qué podía haber hecho cuando vio a la niña?»
Aplicación: «Cuando alguien comparte conmigo, puedo dar gracias. Cuando veo a alguien solo, puedo acercarme y compartirle de Jesús».Las decisiones tienen consecuencias — Ezequiel 16:35–52.
«Las personas en las que Jerusalén había puesto su confianza no la cuidaron. Necesitaba reconocer que había hecho mal».
Pregunta: «Cuando hacemos algo malo, ¿Qué debemos hacer?, ¿podemos decir la verdad y pedir perdón a Dios? o ¿Ocultarlo y olvidarlo?»Dios recuerda su promesa — Ezequiel 16:53–63.
«El Rey Bueno volvió a acercarse. Jerusalén aceptó su ayuda y después se fijó en la niña. Dios quería que su pueblo volviera a él».
Pregunta: «¿A quién podemos acudir cuando hemos hecho algo malo?»
Respuesta: «Podemos hablar con Dios, Él nos escucha todo el tiempo».
Jesús y nuestra respuesta
«Todos necesitamos el perdón de Dios. Jesús vino para acercarnos a él. Podemos decirle la verdad sobre lo que hicimos, pedirle perdón y pedirle que nos ayude a amar a los demás».
4. Clase para grandes: 7 a 11 años
Introducción
«La obra no trata simplemente de una persona que perdió regalos. Ezequiel está contando la historia de cómo Dios cuidó a su pueblo, cómo el pueblo olvidó a Dios y cómo Dios prometió recordar su pacto».
A. Todo comenzó con el amor de Dios — vv. 1–14
Dios vio al pueblo, le dio vida y lo cuidó. La corona y los regalos de la obra ayudan a recordar que Jerusalén recibió mucho; no lo consiguió todo por sí misma. Deuteronomio 7:7–8 explica que Dios escogió a su pueblo por amor.
- Pregunta: «¿Qué diferencia hay entre decir “me lo gané todo yo” y reconocer “Dios me ha cuidado y me ha dado todas las cosas”?»
- Vida diaria: Agradecer a Dios, a la familia y a quienes nos enseñan; cuidar lo recibido sin sentirnos superiores a otros.
B. Olvidar a Dios cambió la manera de tratar a otros — vv. 15–34
Jerusalén comenzó a confiar en sus regalos y a seguir otros caminos. En la obra, esto se ve cuando entrega lo recibido, pide cada vez más y le quita algo a la niña. La escena de la niña también prepara lo que el capítulo dirá en el versículo 49.
- Pregunta: «¿Qué mostró mejor el cambio de Jerusalén: que tenía regalos o lo que hizo con ellos? ¿Por qué?»
- Vida diaria: Podemos tener juguetes, dinero o tiempo libre y usarlos con gratitud, generosidad y cuidado. También podemos volvernos egoístas. Lo que elegimos hacer muestra hacia dónde se inclina nuestro corazón.
C. Dios toma el mal en serio — vv. 35–52
El pueblo tuvo que enfrentar las consecuencias de sus decisiones. Al compararlo con Sodoma, Dios señala en Ezequiel 16:49 que había orgullo, abundancia y ociosidad, mientras faltaba ayuda para quien sufría necesidad.
- Pregunta: «¿Por qué está mal tener suficiente y desentendernos de alguien que necesita ayuda?»
- Vida diaria: Si excluí a un compañero, me burlé o tomé algo ajeno, lo que debemos hacer es reconocerlo, pedir perdón y reparar el daño.
D. Dios recuerda su pacto — vv. 53–63
Aunque el pueblo rompió su compromiso, Dios anunció: «Yo tendré memoria de mi pacto» (v. 60). La respuesta adecuada no es fingir que nada pasó, sino reconocer el mal y recibir con humildad la misericordia de Dios e incluso la consecuencia de nuestro pecado.
- Pregunta: «Al final de la obra, ¿Qué cambió en Jerusalén además de volver a recibir ayuda?»
- Respuesta a destacar: Reconoció lo ocurrido y comenzó a fijarse en la niña.
Evangelio
«La promesa de Ezequiel nos deja esperando una respuesta más grande al problema del pecado. En el Nuevo Testamento aprendemos que Dios nos acerca a él por medio de Jesucristo. Jesús murió y resucitó; el perdón se recibe por la gracia de Dios mediante la fe, no porque hayamos acumulado suficientes buenas acciones. Cuando confiamos en Jesús, podemos reconocer nuestro pecado, recibir su perdón y aprender a hacer el bien».
«¿Hay algo por lo que quieres darle gracias a Dios, algo que necesitas reconocer y confesar, o alguien a quien puedes ayudar esta semana?»
Versículo para memorizar
Pues yo restableceré mi pacto contigo, y tú sabrás que yo soy el SEÑOR;
Ezequiel 16:62 (RVA-2015)
Para los pequeños, explicar que significa pacto, «una promesa».




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